Ante una crisis debe esperarse a que se pase, colocando a la persona que la está sufriendo boca abajo, pero con la cabeza de lado para evitar que se muerda la lengua o se ahogue. Aflojarle la ropa de alrededor del cuello, asegurarse que tiene las vías aéreas libres (si estaba comiendo sacarle la comida) y colocarle ropa o algo blando a modo de almohadilla para proteger la cabeza.
Es fundamental conservar la calma y permanecer con el enfermo hasta su recuperación de la crisis, sin intentar sujetarle, aunque convulsione para no ocasionarle fracturas o luxaciones.

IMPORTANTE: se deben apuntar todos los detalles posibles como el lugar donde se desencadenó la crisis epiléptica, duración, aparición de convulsiones, pérdida o no del estado de alerta, para facilitar el diagnóstico posterior del médico.

Los ataques o derrames cerebrales ocupan el tercer lugar entre las principales causas de muerte, y son una de las principales causas de invalidez grave y prolongada en los adultos.
Afortunadamente existen tratamientos que pueden reducir en gran medida el daño causado; sin embargo, es importante identificar los síntomas y acudir rápidamente al especialista en caso de presentarse.
Si el paciente puede llegar al hospital durante los primeros 60 minutos, es posible prevenir daños mayores.

Identifica estos síntomas y acude de inmediato con el especialista para prevenir cualquier complicación posterior. ¡Agenda tu cita!

#DrErickRodríguez #DerrameCerebral #Cerebro #Síntomas #Neurocirugía #CuidandoTuSalud

Publicado por Neurología y Neurocirugía Querétaro en Sábado, 9 de marzo de 2019

 

Un derrame cerebral o accidente cerebrovascular ocurre cuando se interrumpe o se reduce el suministro de sangre que va a una parte del cerebro, lo que impide que el tejido cerebral reciba oxígeno y nutrientes. En cuestión de minutos, las neuronas cerebrales empiezan a morir.
Un accidente cerebrovascular es una urgencia médica. Es fundamental un tratamiento inmediato. La acción temprana puede reducir al mínimo el daño cerebral y la posibilidad de complicaciones.
La buena noticia es que los accidentes cerebrovasculares pueden tratarse y prevenirse, y que, hoy en día, muere una cantidad considerablemente inferior de estadounidenses a causa de ellos en comparación con el pasado.

Observa estos signos y síntomas si crees que tú u otra persona pueden estar padeciendo un accidente cerebrovascular. Presta atención al momento en que comienzan los signos y síntomas.

  • Problemas para hablar y comprender. Puedes tener confusión. Puedes arrastrar las palabras o tener dificultad para comprender el habla.
  • Parálisis o entumecimiento de la cara, los brazos o las piernas. Puedes padecer entumecimiento repentino, debilidad o parálisis en el rostro, los brazos o las piernas. Por lo general, esto ocurre en un solo lado del cuerpo. Trata de levantar los brazos por encima de la cabeza al mismo tiempo. Si un brazo empieza a caer, es posible que estés padeciendo un accidente cerebrovascular. Además, un lado de la boca puede caerse cuando tratas de sonreír.
  • Dificultades para ver con uno o ambos ojos. Es posible que de repente tengas la visión borrosa o ennegrecida en uno o en ambos ojos, o que veas doble.
  • Dolor de cabeza. Un dolor de cabeza intenso y repentino, que puede estar acompañado de vómitos, mareos o estado alterado de conciencia, puede indicar que estás padeciendo un accidente cerebrovascular.
  • Problemas para caminar. Puedes tropezar o tener mareos repentinos, pérdida del equilibrio o pérdida de coordinación.

Busca atención médica inmediata si observas algún signo o síntoma de accidente cerebrovascular, incluso si parecen fluctuar o desaparecer:

  • Cara. Pide a la persona que sonría. ¿Un lado de la cara se cae?
  • Brazos. Pide a la persona que levante ambos brazos. ¿Uno de los brazos se baja? O bien, ¿no puedes levantar uno de los brazos?
  • Habla. Pide a la persona que repita una frase simple. ¿Arrastra las palabras o habla de manera extraña?
  • Tiempo. Si observas cualquiera de estos signos, llama al 911 de inmediato.

Si sospechas que la persona con la que te encuentras está padeciendo un accidente cerebrovascular, vigílala cuidadosamente mientras esperas la atención de emergencia.

Los ataques o derrames cerebrales ocupan el tercer lugar entre las principales causas de muerte, y son una de las principales causas de invalidez grave y prolongada en los adultos.
Afortunadamente existen tratamientos que pueden reducir en gran medida el daño causado; sin embargo, es importante identificar los síntomas y acudir rápidamente al especialista en caso de presentarse.
Si el paciente puede llegar al hospital durante los primeros 60 minutos, es posible prevenir daños mayores.

Identifica estos síntomas y acude de inmediato con el especialista para prevenir cualquier complicación posterior. ¡Agenda tu cita!

#DrErickRodríguez #DerrameCerebral #Cerebro #Síntomas #Neurocirugía #CuidandoTuSalud

Publicado por Neurología y Neurocirugía Querétaro en Sábado, 9 de marzo de 2019

 

Por:  Peter F. Ullrich, Jr., MD, Ortopedista (retirado)

La parte inferior de la espalda es una estructura intrincada, de elementos interconectados y superpuestos:

  • Tendones, músculos y otras partes blandas
  • Raíces nerviosas y nervios altamente sensibles que van de la parte inferior de la espalda a las piernas y los pies.
  • Articulaciones pequeñas y complejas
  • Discos intervertebrales con sus núcleos gelatinosos.

Una irritación o un problema en cualquiera de estas estructuras puede causar la lumbalgia o un dolor que se irradia hacia otras partes del cuerpo o que se siente en ellas. El dolor provocado por los espasmos musculares lumbares resultantes puede ser fuerte y existen varios síndromes que producen un dolor que puede llegar a ser crónico.

Aunque la lumbalgia es extremadamente común, sus síntomas y su gravedad pueden variar mucho. Por ejemplo, una simple distensión muscular lumbar puede ser tan intensa que requiere una visita a la sala de urgencias, mientras que una degeneración discal podría no causar más que molestias leves e intermitentes.

El primer paso para aliviar el dolor de manera eficaz es identificar los síntomas y diagnosticar correctamente la causa de fondo.

Causas de la lumbalgia según la edad

Algunas de las principales causas de la lumbalgia suelen ocurrir con más frecuencia en personas más jóvenes que en las personas mayores:

  • En adultos más jóvenes (es decir, los de 30 a 60 años de edad) existe una mayor propensidad a experimentar dolores de espalda surgidos del espacio intervertebral mismo (tales como una hernia discal lumbar o la discartrosis) o causados por una distensión de un músculo de la espalda o de otra parte blanda.
  • Los adultos mayores (es decir, los mayores de 60 años) son más propensos a sufrir un dolor provocado por la degeneración de las articulaciones (tales como la artrosis o la estenosis vertebral) o por una fractura.

Cuándo buscar tratamiento inmediato para la lumbalgia

En la mayoría de los casos, la lumbalgia no requiere de atención urgente, pero los pacientes deben consultar un médico inmediatamente si experimentan una lumbalgia que es causada por un traumatismo grave o que viene acompañada de alguno de los siguientes síntomas:

  • Fiebre y escalofríos
  • Pérdida de peso reciente e inexplicada o pérdida de peso reciente debido a un traumatismo
  • Debilitación importante de las piernas
  • Incontinencia intestinal o vesical repentina –ya sea dificultad para orinar o defecar o bien pérdida de control de la micción o la defecación (síndrome de la cola de caballo)
  • Dolores abdominales fuertes y continuos (aneurisma de la aorta abdominal)

En casos en que se requiere tratamiento inmediato, los médicos investigarán la posibilidad de una causa seria del dolor, como una infección, un tumor o una fractura.

 

Por:  Stephen H. Hochschuler, MD.

Para algunas personas, el dolor ciático puede ser fuerte y debilitante. Para otras, los síntomas de la ciática podrían ser infrecuentes e irritantes, pero es posible que empeoren.

Generalmente, la ciática afecta solo un lado de la parte inferior del cuerpo y el dolor, muchas veces, se irradia de la parte inferior de la espalda por toda la parte posterior del muslo y baja por la pierna. Un dolor de la parte inferior de la espalda puede acompañar el dolor de la pierna, pero generalmente el dolor de la pierna es notablemente más grave que el dolor de la parte inferior de la espalda.

Síntomas comunes de la ciática

  • El dolor de la parte inferior de la espalda, si es que se manifiesta, no es tan grave como el dolor de la pierna
  • Dolor constante en una nalga o en una sola pierna, pero rara vez en el los lados derecho e izquierdo
  • Dolor que nace de la parte inferior de la espalda o de una nalga y continúa por la línea trazada por el nervio ciático –por la parte posterior del muslo y hasta la parte inferior de la pierna y del pie
  • Dolor que se alivia cuando el paciente se recuesta o camina, pero que empeora al ponerse de pie o al sentarse
  • Dolor ciático que generalmente se describe como un dolor punzante o agudo, en vez de un dolor sordo
  • Algunos experimentan una sensación de hormigueo, de adormecimiento o de debilidad, o bien una sensación de hormigueo que baja por la pierna
  • Debilidad o adormecimiento al mover la pierna o el pie
  • Dolor grave o punzante en una pierna que pueda hacer difícil ponerse de pie o caminar
  • Según la parte del nervio ciático afectada, el dolor y otros síntomas de la ciática podrían incluir también el dolor de pie o el dolor de los dedos del pie.

Síntomas de la ciática para cada raíz del nervio ciático

Hay dos raíces nerviosas del nervio ciático que salen de la región lumbar de la columna (L4 y L5) y tres que salen del segmento sacro (S1, S2 y S3). Los cinco nervios se juntan para formar el nervio ciático mayor y luego se ramifican de nuevo dentro de la pierna para proveer de funciones motores y sensoriales a regiones específicas de la pierna y del pie.

Los síntomas de la ciática varían según la ubicación de la raíz nerviosa comprimida. Por ejemplo:

  • Los síntomas de la ciática de la raíz nerviosa L4 generalmente afectan el muslo. Los pacientes pueden sentirse débiles al enderezar la pierna y pueden tener un reflejo rotuliano disminuido.
  • Los síntomas de la ciática de la raíz nerviosa L5 pueden extenderse hasta el dedo gordo del pie y el tobillo (conocido como marcha en estepaje). Los pacientes pueden sentir un dolor o adormecimiento en la parte superior del pie, particularmente en los espacios interdigitales entre el dedo gordo del pie y el segundo dedo del pie.
  • La ciática de la raíz nerviosa S1 afecta la parte exterior del pie y puede irradiarse hacia el dedo pequeño del pie o los dedos del pie. Los pacientes pueden sentirse débiles al levantar el talón del suelo o al intentar ponerse de puntillas. También puede verse reducido el reflejo aquíleo.

Debido a que puede ser comprimida más de una raíz nerviosa, los pacientes pueden experimentar una combinación de los síntomas arriba mencionados.

Los síntomas de la ciática que requieren de atención inmediata

Rara vez, los síntomas de la ciática que empeoran de manera súbita pueden requerir de una cirugía inmediata. Los siguientes síntomas indican una necesidad de atención médica inmediata:

  • Síntomas de la ciática que siguen empeorando en vez de mejorar, lo cual podría ser indicador de posibles daños a los nervios, especialmente si los síntomas progresivos son neurológicos (tal como la debilidad)
  • Síntomas que ocurren en ambas piernas (la denominada ciática bilateral), causando disfunción o incontinencia intestinal o vesical, lo cual podría ser indicador del síndrome de la cola de caballo. El síndrome de la cola de caballo es una compresión aguda de una o varias raíces nerviosas que ocurre con relativamente poca frecuencia; es decir, en el 2% de los casos de hernia discal lumbar.

Los pacientes deben buscar atención médica inmediata si experimentan cualquiera de los síntomas arriba mencionados.

 

Por: John Heller, MD

Existen muchas afecciones que pueden causar un dolor de cuello crónico. La información presentada a continuación describe los síntomas de algunas de las causas más frecuentes del dolor de cuello crónico.

Dolor de cuello que se irradia por el brazo

Un dolor que se irradia por el brazo, y posiblemente hasta las manos y los dedos, generalmente tiene su origen en una hernia discal cervical o una estenosis de agujero intervertebral que pinza un nervio en el cuello. El dolor puede estar acompañado por adormecimiento o hormigueo en los brazos o las manos. Estos síntomas pueden ser de aparición repentina o de evolución gradual.

El enfoque del tratamiento de una hernia discal cervical es guiado por la duración y la intensidad del dolor y el grado de afectación del nervio cervical y de la médula espinal. Lo más común es que los síntomas sean temporales y puedan ser tratados con éxito mediante tratamientos no quirúrgicos (tales como medicamentos, fisioterapia y manipulaciones). Si el dolor no se alivia con el tratamiento médico dentro de 6 a 12 semanas, entonces se puede recomendar un tratamiento quirúrgico.

Dolor de cuello que está relacionado con ciertas actividades o posturas

Un dolor de cuello de evolución lenta (generalmente de varios años) y que suele aparecer como resultado de ciertas actividades o de ciertas posiciones del cuello, generalmente es causado por una estenosis de agujero cervical. Generalmente es la compresión de una raíz nerviosa de un lado de la columna lo que causa la mayoría de los síntomas.

Este tipo de estenosis vertebral se debe a cambios relacionados con el desgaste o el envejecimiento en las articulaciones del cuello (las articulaciones facetarias) o en los bordes de los discos. Estos cambios pueden ser diagnosticados mediante una resonancia magnética o una tomografía computarizada con mielografía. Igual como en los casos de hernia discal, el principal tratamiento de la estenosis es el tratamiento médico (medicamentos, fisioterapia, ejercicios, inyecciones, etc.). Si el dolor es grave o de larga duración, o si el impedimento funcional es de suficiente gravedad, se puede recomendar una cirugía para ampliar el espacio intervertebral y dar más espacio a la raíz nerviosa.

Dolor de brazo con falta de coordinación

Un dolor que se irradia por el brazo, y que es acompañado por síntomas como una falta de coordinación en brazos y piernas, dificultades con la motricidad fina y dolores punzantes intermitentes e infrecuentes, generalmente es causado por una estenosis vertebral cervical con mielopatía.

Estos síntomas, que son causados por una hernia discal cervical o por cambios degenerativos en las articulaciones que pueden ejercer presión sobre la médula espinal, generalmente son de evolución lenta. Los síntomas pueden no progresar durante años y, luego, el paciente puede notar un empeoramiento de sus dificultades de coordinación que es seguido, otra vez, por un largo período sin cambios.

Los tratamientos médicos pueden ayudar a aliviar el dolor de brazo crónico, pero la opción de tratamiento definitiva para la compresión de la médula espinal (que causa las dificultades de coordinación) es una cirugía para descomprimir el canal vertebral.

Dolor de cuello que persiste por más de unos meses y puede cambiar de intensidad

Puede ser indicador de una degeneración discal cervical sintomática un dolor de cuello crónico leve que en ocasiones se recrudece, que empeora con ciertas posturas o actividades y que puede estar acompañado por un dolor de brazo.

Aunque las degeneraciones discales cervicales ocurren en casi todos los humanos, los síntomas de estas “canas de la columna” aparecen con menos frecuencia y generalmente son de corta duración. No obstante, puede pasar algo, como una herida por torsión del espacio intervertebral, que provoque la aparición de síntomas y que, en algunas de estas personas, pueda llevar a un dolor de cuello crónico. Tales síntomas son, muchas veces, proporcionales al nivel de actividad de la persona; es decir, entre más se utilicen los hombros, los brazos y el cuello, más duelen.

Dolor de cuello que es peor por la mañana y al final del día

Paradójicamente, también hay pacientes para quienes el dolor es mayor por la mañana al levantarse y al final del día. Estas personas muchas veces se sienten mejor cuando están moviendo el cuello y generalmente prefieren los días asoleados y cálidos en vez de los de frío, lluvia y cielo cubierto. Estos síntomas son muy parecidos a los experimentados por los pacientes con artrosis de las articulaciones que apoyan el peso corporal (por ejemplo, las caderas y las rodillas). Se cree que los cambios artríticos en las articulaciones facetarias juegan un papel en estas personas.

La degeneración del cartílago de las articulaciones facetarias puede causar dolor, y suele ocurrir en adultos mayores (mayores de 60 años). Las articulaciones facetarias están diseñadas para rozar superficies lisas, pero mientras el cartílago se degenera, produce mucha fricción, y hay una correspondiente pérdida de amplitud de movimiento. El dolor crónico generalmente es peor a primera hora de la mañana. …Pueden emplearse ejercicios de amplitud de movimiento, fisioterapia, tracción y manipulaciones, para ayudar a preservar la amplitud de movimiento y reducir el dolor crónico.

Además de las afecciones arriba mencionadas, existen varias afecciones cervicales menos frecuentes. Estas afecciones cervicales pueden causar dolores de hombro, de muñeca, de codo o de cabeza.